viernes, 7 de noviembre de 2014

1x10: Nicolás


Rubio sueña con un chupachups mientras Óscar dormita delante de la radio emisora, recorriendo perezosamente por las frecuencias. Hace un rato ya que no escucha con demasiada atención. En el fondo sabe que la probabilidad de dar con una señal es nimia y se pregunta por qué perder el tiempo y arriesgarse a pillar un resfriado con la escasez de antibióticos que hay.

Rubio, sin embargo, es ajeno a todo eso. Aunque en su interior hay un superviviente nato, aún ve la vida como un juego, o quizá es su forma de defenderse de la gélida realidad que a todos envuelve. Carlo nunca le ha recriminado eso porque cree que, en el fondo, es lo que le ha mantenido vivo. Y porque nunca ha querido ser su padre. Aburrido, el muchacho se dirige hacia el borde de la azotea y se encarama al parapeto para recorrerlo de parte a parte haciendo el equilibrio. Cuando Óscar se da cuenta, abre los ojos desmesuradamente y su cuerpo hace el ademán de levantarse.

martes, 29 de julio de 2014

Cuaderno #8: Midseason de la Temporada 1


Tenía previsto hacer una parada técnica con motivo de las vacaciones veraniegas, que iniciaré el próximo 9 de agosto. Será casi un mes sin wifi, sin ordenador y con el contacto justo con la civilización a través del móvil. Coincide con una pequeña crisis creativa a cuenta de varios factores. Por un lado el calor, que me aplatana cosa mala y me hace rehuir el teclado, pero por otro una serie de situaciones, algunas personales, que mantienen mi cabeza fuera de onda. Sin entrar en lo personal, que no es nada dramático, sí que diré que últimamente estoy inenttando dar forma a eso que solemos llamar "proyecto" en el mundillo del rol (nada que ver con Cliffhanger, de lo que también hablaré tranquilamente en El Opinómetro cuando sea el momento. Es algo que aún está por materializarse y no tiene visos más que de aunar ilusiones y fuerza creativa, lejos de todo culto a la personalidad y afán de protagonismo, punto. Pero ya hablaremos de eso.

En todo caso, confío en que la pausa vacacional me devuelva en septiembre con la recámara llena de ideas y maldades para los personajes de VIVOS, que creo que están sufriendo demasiado poco. También espero, a la vuelta de la pausa, colgar por aquí un reglamento muy sencillo para "rolear" al estilo VIVOS, cuyo origen y contenido real ya comentaré en su momento. No perdáis de vista mi Twitter, que por ahí iré comentando algunas cosas.

Sin más, agradecer a todos los que os habéis prestado a donar un poco de vuestro tiempo a esta andadura incierta. La verdad es que es gracias a vosotros que uno se sigue animando a escribir. Sí, soy bastante inconstante y me hacen falta algún que otro aliciente.

¡Nos leemos a la vuelta!

lunes, 21 de julio de 2014

1x09: Carne quemada

Solo se oye el resonar de sus respiraciones azuzadas por la adrenalina que invade sus venas. Apoyan la espalda contra la fría pared del corredor de ladrillo gris y se dejan caer hasta notar el aséptico suelo de linóleo en las posaderas. Por un momento no son conscientes de los golpes procedentes del otro lado de la gruesa puerta metálica, de que su anónima salvadora está echando todos los cerrojos, interponiendo una barra de metal y apuntalando lo único que les separa de una muerte segura con unos listones. Tampoco se han dado cuenta del tipo que les apunta con un revólver desde el otro extremo del pasillo mientras los embates contra la puerta suenan cada vez más a carne picada.

Emilio es el primero en percatarse y hace auténticos esfuerzos para dominar su agitada respiración. El que les apunta es un hombre recio, de unos cuarenta y pico, moreno, con la coronilla despejada. Luce el desgastado uniforme de una empresa de seguridad privada. Emilio se dispone a levantarse con las manos en posición conciliadora cuando el vigilante estira el brazo del revólver.

―Estás mejor sentado, prenda.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Dossier #6: 'Apocalipsis Z', de Manel Loureiro



Esta reseña apareció por primera vez el 20 de septiembre de 2010 en El Opinómetro.


"De repente, un estruendoso sonido metálico me dejó totalmente paralizado. Había sonado como si alguien hubiese tropezado con un archivador, un carrito o algo por el estilo, seguido de un prolongado gemido. El sonido parecía provenir de bastante lejos (juraría que un par de plantas más arriba) pero bastó para ponerme los pelos de punta.

(...)

El ruido del disparo parecía haber desencadenado una oleada de sonidos en todo el hospital. Puertas que se golpean, entrechocar de objetos, algo que se caía sonoramente contra el suelo (¿una camilla, quizás?) e incluso golpes sordos y apagados en los tabiques, conformando toda una sinfonía pavorosa. Y gemidos, sobre todo. Los putos gemidos. Cómo olvidarlos".

'Apocalipsis Z' es el vivo ejemplo de que el talento puede encontrarse con la suerte y dar lugar a un proyecto serio a partir de una idea muy básica. Manel Loureiro comenzó a escribir un relato de zombis en un blog con unas metas muy elementales. La historia, como es de suponer, pronto tomó las riendas y empezó a crecer por sí sola, convirtiendo un blog novelado en primera persona en una novela como dios manda, hasta el punto de atraer la atención de Dolmen Books, la editorial española hiperespecializada en zombis.

Reconozco que en esta fiebre literaria zombi que venimos padeciendo en los últimos tiempos, tiendo a huir de este género como de la peste. Se me activa un mecanismo de defensa en alguna parte del cerebro que me ahuyenta de los ríos revueltos, de la moda inseminada del monstruito de turno, sea zombi, vampiro, abogado, médico o cualquier animal de la variada fauna literaria. Es más, en múltiples ocasiones había pasado ante este libro, de viva cubierta roja, pensando irremisiblemente "otro libro de zombis, qué coñazo". Y, la verdad, es que no sé si es uno más, porque tampoco es que haya leído tantos, pero el caso es que a instancias de un amigo que no sólo se había leído éste, sino también la secuela, editada por Plaza y Janés, me armé de valor y lo compré. Hoy puedo decir que no me arrepiento.

lunes, 19 de mayo de 2014

Cuaderno #7: Tentaciones narrativas


Aunque mantengo cierta constancia con VIVOS, lo cierto es que no estoy cumpliendo con el ritmo que me he autoimpuesto. Ya imaginaba que las cuestiones laborales y personales influirían mucho en mis planes de abordar un episodio de la serie por semana, pero lo curioso es que la razón de estas dilaciones surge de otro frente: la inspiración, a veces errática.

Ya sé que es mejor que la musa te pille trabajando, pero hay muchas formas de trabajar el relato, y no siempre delante de un teclado, escuchando cómo resuenan las teclas bajo tus dedos. Yo trabajo en mis relatos mientras paseo al perro, mientras veo la tele, mientras leo, mientras me hago la cena y antes de acostarme. Dar vueltas a cómo evolucionará una historia que pergeñas a salto de mata, incluyendo ocasionales elementos incontrolables como las encuestas, es un ejercicio que no te permite demasiada planificación más allá de unas cuantas ideas a medio plazo para encauzar el discurso.

Pero la verdad es que el grueso de la zapa se hace casi improvisando, sintiendo el pulso de los personajes según te sorprendes a ti mismo a medida que narras sus historias. Medio intencionado, medio no, ahora tengo al grupo de supervivientes dividido en tres grupos, y aún me estoy preguntando qué hacer con uno de ellos, razón por la cual no lo he abordado todavía. Suenan campanas a lo lejos, pero no sé si el tono me gusta y quiero estar seguro. La verdad es que todo esto hace que este proyecto sea tan pequeño como apasionante para mí.

De ahí que, loco de mí, me estén surgiendo tentaciones narrativas. Si ya me cuesta copar lo que tengo entre manos, la musa que me asiste, perra de ella, me susurra que quizá abordar proyectos similares, pero con otros géneros y ambientaciones, sirva para estimular más aún la vena creativa. Y yo le respondo que el que mucho abarca poco aprieta, y que me daría mucha pena ir dejando una cosa para centrarme en otra, que me conozco.

Así que, como hago con VIVOS, no tomaré una decisión hasta que esté completamente seguro de al menos un recorrido medio de cualquiera de las historias que se me ocurren antes de dormir. Ciencia ficción, baja fantasía y a saber qué más... Tentaciones, demasiadas tentaciones para este servidor con la fuerza de voluntad bajo mínimos.